La familia de Rodrigo Berges Burgos, procesado hace dos años por la muerte de la joven Natalia Martínez Bengoa, rompió el silencio para defender la inocencia de su hijo, recluido actualmente en una cárcel de Colonia y a la espera del pronunciamiento del tribunal de Apelaciones que estudia el caso.
En un extenso remitido pago, publicado ayer en el diario El País de Montevideo, la familia afirma que “ha decidido dejar de callar”, denunció maltrato policial y aseguró que faltaron pruebas para condenar a su hijo, por lo que puso en tela de juicio la investigación policial. “Hay un inocente preso y un culpable impune”, dijo la familia.
En la solicitada, los familiares de Rodrigo Berges Burgos reseñaron los hechos protagonizados por su hijo desde el mismo momento en que fue citado a declarar en la Dirección de Investigaciones de la Jefatura de Policía de Maldonado. La solicitada recordó que Rodrigo fue citado el 7 de junio del 2010 para declarar en la causa de la muerte de la joven Natalia Martínez Bengoa y que el joven no estaba preocupado. “Junto con sus amigos cumpliría con ese trámite y, gracias al asueto que le habían concedido en su trabajo, se tomaría el resto del día libre. No quiso que lo acompañara un abogado porque no lo necesitaba, ni que sus padres fueran con él. Se despidió con un beso y se marchó con la tranquilidad de quien se sabe con la conciencia tranquila. Rodrigo no sabía lo que esperaba. No podía siquiera imaginarlo. Y nosotros, su familia, no podíamos siquiera sospechar que aquel día comenzaría un calvario que no deseamos a nadie, que ha destrozado nuestra vida y debe terminar”, señalaron.
“Tras largas horas de interrogatorio policial Rodrigo, que es un joven puro pero fácil de manipular y excesivamente crédulo, y que posee un coeficiente intelectual que está por debajo del que corresponde a su edad, envió un mensaje de texto a su madre a la que advirtió que estaba siendo objeto de todo tipo de maltratos físicos y psicológicos. No hubo más comunicación. A Rodrigo le quitaron el celular luego que enviara el mensaje. Alarmados, sus familiares viajamos de inmediato a Maldonado”, indicaron.
Una pesadilla
“Al llegar se nos dijo que Rodrigo estaba incomunicado. Al día siguiente se nos indicó que había confesado su participación en la muerte de la joven Natalia Martínez y, tras una reconstrucción irregular de los sucesos, fue procesado con prisión y encarcelado. Desde entonces vivimos una pesadilla de la que no logramos despertar. Pero hemos guardado respetuoso silencio. Lo hemos hecho porque nuestra voz podía ser interpretada como una interferencia al trabajo que debían realizar los tres magistrados que integran el Tribunal de Apelaciones que entiende en el caso, en cuya seriedad confiamos. Son ellos quienes, con un expediente que habla por sí solo, podrán devolver la Justicia a este caso, liberar al inocente que se encuentra injustamente detenido y comenzar a aclarar la muerte de una joven para la que, como padres, también reclamos Justicia”, agregó la solicitada.
“¿Pero acaso debemos seguir callando cuando el abogado de la contraparte habla reiteradamente del caso, afirma que nuestro hijo es un homicida y ya anuncia una demanda civil millonaria en dólares contra un joven que nunca ha hecho mal a nadie?. ¿Acaso si Rodrigo fuera su hijo usted no entendería que ya se ha falseado la suficiente verdad como para que sea la hora de poner algunos puntos sobre algunas íes? ¿Usted callaría si su hijo hubiese sido obligado, con maltratos físicos y psicológicos, a confesar su participación en una muerte? ¿Si se le hubiera desnudado y amenazado en sede policial?. ¿Lo haría si malos policías, que ensucian su uniforme, le hubieran asegurado a él, como alguno de sus amigos, que los maltratos terminarían con ‘algunos pocos meses de prisión domiciliaria’ para él y ‘unas estrellitas’ para los efectivos del caso si confesaba el delito? ¿Y si hubiera varios testigos que verificaran esos malos tratos y el juez de Primera Instancia no los hubiera tomado en cuenta?”, se preguntaron los padres de Rodrigo.
Maltrato
“¿Usted callaría si para arrancarle una confesión los policías actuantes hubieran abusado de la condición descendida en lo intelectual de su hijo? ¿Y si le hubieran llevado durante la reconstrucción del crimen a un lugar que no conocía, para indicarle que allí había arrojado a su presunta víctima? ¿Y si los policías que le maltrataron física y psicológicamente durante el interrogatorio fueran los únicos que iban con Rodrigo en el auto al momento de la reconstrucción? Callaría usted si de los dos testigos clave de este caso, el único que declaró ver una camioneta (Rodrigo tenía un auto compacto) hubiera aparecido AHOGADO (NdeR: en mayúscula en el original) en una cañada, con un golpe en la nuca pero sin una autopsia que estableciera como se produjo esa muerte, mientras que el otro lleva años DESAPARECIDO (NdeR: en mayúsculas en el original)? ¿Se callaría si la madre de la joven muerta dijera que su hija luchó por su vida, cuando los dos estudios de ADN realizados demuestran inequívocamente que la piel que aparece bajo las uñas de la Infortunada Natalia pertenece a una persona que NO es nuestro hijo) ¿Guardaría silencio si no hubiera una sola prueba de que nuestro hijo estuvo en Piriápolis en la madrugada que Natalia Martínez desapareció? ¿Si las cámaras del local nocturno donde estaba la joven demostraran que nuestro hijo JAMAS estuvo en ese baile? ¿Si no hubiera una sola llamada realizada o recibida por nuestro hijo hacia o desde Piriápolis? ¿Si estuviera documentado, como está, que a las 9 de la mañana del día siguiente a la desaparición de Natalia nuestro hijo llegó, puntual, alegre y tranquilo como siempre, a su lugar de trabajo, sin vestigios de haber pasado la madrugada alcoholizado como se le obligó a declarar”, añadió el comunicado.
“No es un homicida”
“Se quedaría en silencio si se procesara a su hijo por homicidio mientras que las pericias no pueden asegurar que Natalia haya sido asesinada? ¿Callaría cuando llegan a su casa llamados anónimos que afirman que su hijo está siendo acusado por un crimen que todos saben no cometió? ¿Se quedaría inerte cuando un conocido conductor de radio dice haber recibido testimonios fidedignos de que Rodrigo está pagando por algo que no hizo?”, señaló la solicitada.
“Quienes leen el expediente saben que nuestro hijo Rodrigo Berges Burgos no es un homicida. Más aún, saben que no tuvo participación alguna en la desaparición de la joven Natalia Martínez Bengoa. Esto ha sido expuesto con meridiana claridad en el escrito de apelación presentado por nuestro abogado, el Dr. Jorge Barrera, y refrendado en sendas consultas realizadas a los Catedráticos Grado 5 en Derecho Penal, doctores Miguel Langón y Milton Cairoli, quienes coinciden en la total inocencia de Rodrigo. Invitamos a quienes quieran profundizar en estos documentos ingresar a www.
Fuerza!!! todo fue una sorpresa para muchos, pero nada puedo pensar en contra de rodrigo ya que estoy de acuerdo con que es una gran persona! y no pudo pensar lo contrario hasta que realmente muestren que eso paso de esa manera!!! que lastima esos juegos psicológicos que hacen los investigadores, pegan, insultan, denigran, te lastiman verbal y psicologicamente para que “largues” lo que ellos quieren que largues… es complicado…
pobre chico, si sabre lo que es luchar contra la justicia. por suerte ahora se puede acceder a documentos donde esta la verdad. la prensa cambia las cosas. dios se acuerde de el.
ale